El pasado 10 de octubre se celebró en todo el mundo el Día Mundial de la Salud Mental con el objetivo común de dar a conocer el trabajo que se realiza en favor de las personas con enfermedades mentales para acabar con la discriminación asociada a estos problemas, promocionar la salud mental entre la población y reclamar una mayor atención a este sector por parte de los gobiernos.

ASAPME, con el apoyo de la Obra Social de Ibercaja y de Janssen, conmemoró esta fecha en Zaragoza con una jornada especial, protagonizada por el prestigioso psiquiatra afincado en Nueva York, Luis Rojas Marcos.

Bajo el título Y tú, ¿te atreves a vivir plenamente?, Rojas Marcos ofreció una conferencia en la que hizo reflexionar a los asistentes sobre el papel que cada uno tiene en la búsqueda de una vida satisfactoria, ya que cada vez son más las personas que esperan tener una vida plena y feliz, al tiempo que aumentan los conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro y nuestra capacidad para superar la adversidad.

En este sentido, el psiquiatra profundizó en lo que se conoce como resiliencia, el atributo natural que nos permite sobreponernos ante los momentos adversos, ya estén asociados a problemas de salud mental o sean situaciones de dolor emocional que todos experimentamos a lo largo de la vida.

La presidenta del Gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, fue la encargada de inaugurar el acto, en el que también se dieron cita el consejero de Sanidad, Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón, Ricardo Oliván; el delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde; y la directora Calidad y Atención al Usuario del Gobierno de Aragón, Lourdes Rubio, entre otros miembros de la Administración Pública.

.

Rojas MarcosASAPME convocó una rueda de prensa previa donde dio a conocer a los medios de comunicación su trabajo para que el conjunto de la sociedad conozca, y sobre todo, comprenda los trastornos mentales, «porque en algún momento todos podemos atravesar un problema de esta índole y porque es fundamental terminar con la discriminación que aún sufren las personas afectadas por enfermedades como el trastorno bipolar, la depresión o la esquizofrenia, en muchos ámbitos de la vida».

Desde la Asociación, que atiende a más de 600 familias en Aragón afectadas por un caso de enfermedad mental, recordaron que «para que la integración de las personas con enfermedad mental sea una realidad, además de la atención sanitaria adecuada, éstas deben poder tener relaciones sociales, vivir de la forma más autónoma posible y tener la oportunidad de trabajar¨.

Es imprescindible que las administraciones públicas contemplen la discapacidad por enfermedad mental como cualquier otra, e impulsen políticas en las que la coordinación socio-sanitaria sea efectiva y en las que los recursos presupuestarios no sean una excusa para que a nadie se le niegue el derecho a recibir una atención adecuada y de calidad en el ámbito de la salud mental.

Para mejorar la atención a estas personas, ASAPME propuso el desarrollo de programas de atención domiciliaria, que se lleven a cabo en el entorno del paciente, para facilitar la adherencia al tratamiento de aquellas personas que, debido a su deterioro, no pueden acudir a los recursos comunitarios.

Igual de importante es para la Asociación el impulso a la integración laboral de las personas afectadas por enfermedad mental, a través de programas de inserción y recursos específicos que promuevan su incorporación al mercado laboral.

Además, ASAPME, fundada en su origen por un grupo de familias, reconoció el papel fundamental del núcleo familiar en la atención a las personas afectadas, siendo su principal soporte. Por ello, reclamó que sean tenidas en cuenta sus necesidades, para evitar que sufran el Síndrome del Cuidador, debido a la sobrecarga emocional que genera la incertidumbre sobre el pronóstico del familiar y la atención que precisa.

Por último, la Asociación quiso recordar que una de las situaciones más discriminatorias ha sido el proyecto de reforma del Código Penal. Como el resto del movimiento asociativo a nivel nacional, ASAPME reclama la eliminación del concepto de peligrosidad en relación a las personas con trastorno mental, la supresión de las prórrogas en las medidas de seguridad y que la nueva normativa se centre en garantizar la reinserción y la recuperación de este colectivo, en lugar de un modelo de vigilancia.