La falta de sueño incide negativamente en el desarrollo y la calidad de vida de la infancia y juventud

  • Así se ha puesto de manifiesto en la charla sobre “Insomnio digital y otras consecuencias del uso de pantallas en infancia y juventud”, incluida en el IV Ciclo de Salud Mental Infantojuvenil, organizado por Fundación Ibercaja y ASAPME Aragón
  • En España, un 38,55 de la adolescencia presenta mala calidad subjetiva del sueño.
  • El insomnio es un factor de riesgo crónico para sufrir enfermedades de distinto tipo

El insomnio afecta en España al 30% de la población infantil que se sitúa en el periodo de edad entre seis meses y cinco años, según datos aportados por la Asociación Española de Pediatría. Esta misma entidad refiere que, en el caso de la adolescencia, el 38,5% presenta mala calidad subjetiva del sueño. A la vista de estos datos es evidente que existe un elevado porcentaje de la infancia y adolescencia que presenta dificultad para dormir bien y descansar cada día. En el caso de la población adulta, según datos oficiales, el insomnio crónico afecta a más de seis millones de personas en España. Es, además, un factor de riesgo crónico y prolongado para sufrir enfermedades como las enfermedades mentales, cardiovasculares, metabólicas (obesidad y diabetes) o incluso deterioro cognitivo.

Estos son algunos de los datos que se han manejado en la última charla del IV Ciclo de Salud Mental Infantojuvenil, organizado por ASAPME Aragón y Fundación Ibercaja, sobre “Insomnio digital y otras consecuencias del uso de pantallas en infancia y juventud”. Moderada por la periodista Melania Bentué, en ella han participado Carlos Egea, médico y coordinador de la Alianza por el Sueño, Ana López Trenco, médico y gerente de ASAPME Aragón, y Lorena Fernández, coordinadora de UNICEF Aragón.

En el transcurso del encuentro se ha puesto de manifiesto la importancia del sueño para el buen funcionamiento del organismo dado que al dormir se permite que el organismo descanse y recupere energía. Asimismo, se restauran las funciones fisiológicas, neurológicas y psicológicas, segregando hormonas esenciales que sólo se producen durante el sueño y que son fundamentales para la salud y desarrollo de las personas. Por otra parte, dormir también ayuda a consolidar la memoria, conocimientos y habilidades, así como a reparar y reorganizar el cerebro. Sin embargo, el 60% de las personas duerme menos de lo que debería.

Una de las principales conclusiones de la mesa redonde es el hecho de que el uso continuo de redes sociales en los jóvenes puede derivar en problemas como inseguridad, aislamiento de la vida real e interacciones cara a cara, pero también en la pérdida de la calidad de sueño. En este sentido, cuando se observe que el uso o abuso de pantallas les impide conciliar el sueño, se detectan problemas de atención, agotamiento, irritabilidad o cualquier signo físico, sería conveniente consultar con el pediatra, quien indicará si es necesario abordar el problema desde la salud mental.

El médico y coordinador de la Alianza por el Sueño, Carlos Egea, ha explicado que el tiempo total de uso de pantallas tiene una influencia directa en el inicio del sueño, entre otras cosas, por las luces que emiten. Asimismo, por cada hora de uso de pantalla genera unos quince minutos adicionales en conciliar el sueño. También ha explicado que puede multiplicar por dos el riesgo de tener una depresión y empeora el propio lenguaje de las personas.

En el caso de la infancia y la adolescencia la cantidad y calidad del sueño todavía cobra mayor importancia porque, en estas edades, se trata de cerebros que están en construcción. Puede afectar incluso al cociente intelectual y se multiplica por dos el riesgo de depresión y trastorno de salud mental.

Así, este especialista ha recomendado no exponer a la población infantil al uso de pantallas antes de los cinco años y ha insistido en la necesidad de legislar y promover una cultura que eduque en el manejo de pantallas para evitar sus consecuencias negativas.