Aumentan los trastornos psicológicos relacionados con la crisis económica
Los especialistas constatan su auge "lógico" pero descartan que se trate de enfermedades mentales. Abundan los cuadros de ansiedad, insomnio, irritabilidad y actitudes de desesperanza general
El Periódico de Aragón. S.Barraguer / 28-07-13Las situaciones de estrés atribuibles a la crisis afectan a cada vez más personas, que sufren de manera creciente lo que los especialistas se niegan a calificar como enfermedades mentales, pero que sí son trastornos lógicos, ligados a la coyuntura socioeconómica. La mayoría de estos casos no llega, pues, a las consultas psiquiátricas o psicológicas, pero las de atención primaria ven más "cuadros de ansiedad, alteraciones en el patrón de sueño y del apetito, irritabilidad, predisposición a los conflictos, tristeza, pesimismo y, en general, una visión negativa y desesperanzada del mundo", como enumera la psicóloga María Dolores Sobrino.
La doctora Lourdes López Pérez señala que entre sus pacientes abundan, por un lado, jóvenes con ansiedad o insomnio, "que tienen miedo de perder el trabajo o a su ausencia". Y cita también los casos de personas mayores, que componen buena parte de su cupo de pacientes. A ellos, las consecuencias de la crisis les afecta "con una sobrecarga psicológica que tiene que ver con que han de hacerse cargo de los nietos y ahora también de sus hijos".
"La situación tipo con la que nos enfrentamos es la de un matrimonio joven, en el que ambos trabajan, deciden tener un hijo y, estando ella embarazada, él se queda en el paro y ella es víctima de un ERE", explica, echando mano de un ejemplo real, la médica y psicóloga Carmen Pardos. "Con el paso del tiempo --prosigue-- se acentúan las preocupaciones en torno a su futuro, a cómo van a pagar la hipoteca, etcétera", lo que deriva en "manifestaciones de ansiedad y alteraciones del estado de ánimo, conflictos en la propia pareja y una propensión a que, por las dificultades, se viva peor cualquier tipo de contratiempo". Unas "respuestas lógicas", según Pardos, a situaciones ante las que "la mayoría reaccionaríamos igual".








